Un proyecto de investigación arqueológica liderado por especialistas de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (UNASAM) identificó en la comunidad campesina de Huamarín, en Huaraz, un conjunto de estructuras, herramientas y vestigios que aportan nuevas evidencias sobre la forma de vida de la sociedad Huaylas durante el Periodo Intermedio Tardío. Los primeros trabajos de excavación muestran espacios destinados a la metalurgia, la textilería, el manejo del agua, áreas funerarias y una planificación urbana que amplía el conocimiento existente sobre esta cultura. Las investigaciones también permitieron encontrar fragmentos de cerámica inca asociados a contextos Huaylas, lo que fortalece la hipótesis de una ocupación posterior por parte del Tahuantinsuyo y evidencia el valor estratégico y económico que tuvo la Cordillera Negra. El equipo sostiene que estos hallazgos ayudan a comprender cómo convivieron ambas sociedades y cómo se aprovecharon los recursos vinculados al pastoreo y al intercambio comercial. Otro aspecto relevante es que el sitio arqueológico no presenta evidencias de huaqueo ni de intervenciones ilegales recientes, condición que ha permitido recuperar información con mayor precisión científica. Los trabajos continuarán hasta octubre con nuevas excavaciones en sectores ceremoniales y funerarios, mientras se procesa el material obtenido para su análisis especializado. Los descubrimientos reafirman el potencial arqueológico de Áncash y plantean un desafío para las instituciones responsables de la investigación y la protección del patrimonio. La información que surja en los próximos meses permitirá confirmar el verdadero alcance de estos hallazgos y determinar qué nuevas páginas de la historia prehispánica peruana aún permanecen bajo tierra.