La provincia del Santa se ha convertido en la jurisdicción con mayor número de incendios forestales de Áncash. Según el balance del Centro de Operaciones de Emergencia Regional, hasta el 13 de julio se registraron 32 emergencias en el departamento, de las cuales 11 ocurrieron en territorio santeño. La cifra representa más de un tercio del total regional y coloca bajo atención la capacidad de prevención y respuesta de los gobiernos locales. El incremento se produjo en menos de dos semanas. Al 30 de junio, Áncash reportaba 25 incendios y la provincia del Santa concentraba ocho; desde entonces se sumaron siete nuevos casos en la región y tres en esta jurisdicción. Entre los eventos recientes figuran incendios en Chimbote, Nuevo Chimbote y Samanco, donde el fuego destruyó cobertura natural, aunque los reportes oficiales no registraron personas heridas. Las emergencias fueron controladas con participación de bomberos, personal municipal y población organizada. Sin embargo, los reportes revisados se concentran en la extinción y evaluación de daños, mientras persisten interrogantes sobre las medidas aplicadas antes de cada incendio: ¿existen zonas identificadas como críticas?, ¿se fiscalizan las quemas y la acumulación de material inflamable?, ¿qué acciones desarrollan las municipalidades para reducir nuevos focos? El aumento de casos muestra que apagar las llamas no puede ser la única respuesta. Las autoridades regionales y locales deberán demostrar si cuentan con una estrategia coordinada, recursos suficientes y resultados verificables para impedir que la provincia del Santa continúe encabezando una estadística que amenaza los ecosistemas y puede poner en riesgo a las poblaciones cercanas.