El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM), en conjunto con el Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA), presentó los resultados finales del Proyecto PASTURE, una investigación desarrollada entre 2022 y 2026 que analiza los efectos del retroceso glaciar en los ecosistemas de montaña y la producción agrícola en el país. Uno de los principales hallazgos advierte que, bajo escenarios de altas emisiones, la disponibilidad de agua en la microcuenca Llaca podría disminuir hasta en un 25 % hacia mediados de siglo. Durante la exposición, especialistas nacionales e internacionales explicaron que la reducción progresiva de la masa glaciar modificará los flujos hídricos que abastecen a las poblaciones andinas. Además, el estudio identificó un incremento sostenido de la temperatura superficial entre 2013 y 2025 y evaluó el comportamiento de glaciares como Llaca y Shallap, información considerada clave para anticipar escenarios de escasez de agua y fortalecer la planificación del uso agrícola del territorio. Las proyecciones reafirman el papel estratégico de los glaciares como fuente de agua para Áncash y otras regiones altoandinas. Sin embargo, también plantean interrogantes sobre la preparación de las autoridades para enfrentar una eventual reducción del recurso hídrico. ¿Las políticas de adaptación y conservación avanzan al mismo ritmo que las evidencias científicas y los efectos del cambio climático? Con la culminación del Proyecto PASTURE, el INAIGEM destacó la necesidad de que los resultados científicos sirvan como base para la toma de decisiones en materia de gestión del agua, prevención de riesgos y protección de la agricultura. El desafío ahora será traducir estas proyecciones en acciones concretas que permitan reducir la vulnerabilidad de las comunidades que dependen directamente de los glaciares.