El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, anunció que el Gobierno buscará trasladar la mayoría de feriados nacionales a los viernes, como parte de una medida orientada a ordenar los descansos largos, promover el turismo interno y reducir el impacto sobre la productividad. La propuesta no incluiría los feriados de Fiestas Patrias, Navidad ni Año Nuevo, que mantendrían sus fechas habituales. Según explicó el titular del MEF, la iniciativa no busca aumentar ni disminuir la cantidad de feriados, sino reorganizarlos para que familias, trabajadores y empresas puedan planificar con mayor anticipación sus viajes y actividades. El argumento del Ejecutivo es que los feriados ubicados en viernes permitirían un mejor aprovechamiento de los fines de semana largos y darían mayor previsibilidad a los sectores vinculados al turismo. Cuba también sostuvo que mover los feriados evitaría interrupciones laborales a mitad de semana, especialmente cuando caen martes o jueves, días que —según indicó— pueden generar menor eficiencia en la jornada productiva. Sin embargo, el anuncio abre preguntas sobre su aplicación práctica: qué norma se requerirá, cómo se coordinará con el sector privado, qué ocurrirá con actividades escolares, servicios públicos y sectores que no se detienen durante los feriados. Aunque todavía no hay una fecha exacta de implementación, el ministro señaló que la intención es aplicar el nuevo esquema durante todo el 2027, para permitir una planificación anticipada de viajes, pasajes y oferta turística. La propuesta puede beneficiar al turismo interno, pero su verdadero alcance dependerá de reglas claras, evaluación de impacto y una comunicación oportuna para evitar que el cambio quede solo como una medida administrativa sin resultados verificables.