La presencia de pelícanos y gaviotas en playas y muelles del país ha generado preocupación por los cambios que atraviesa el ecosistema marino. En Trujillo, más de 300 aves llegaron hasta el terminal pesquero en busca de alimento, según reportó RPP. De acuerdo con Serfor, este desplazamiento está relacionado con el calentamiento del mar generado por el Fenómeno El Niño Costero, que ha provocado que la anchoveta, principal alimento de estas especies, migre o se profundice. La representante de Serfor, Lady Amaro, explicó que este comportamiento responde a la búsqueda natural de alimento. Ante los cambios en la temperatura del mar, aves guaneras, pelícanos, pingüinos y lobos marinos siguen el desplazamiento de la anchoveta y se acercan a zonas donde identifican presencia de pescado, como los muelles y terminales pesqueros. La entidad advirtió que alimentar a estas aves no ayuda a resolver el problema y puede generar nuevos riesgos. Según Serfor, se trata de especies silvestres capaces de buscar su propio sustento e incluso adaptar temporalmente su dieta. Sin embargo, darles comida en espacios concurridos puede favorecer la propagación de virus, bacterias o parásitos, afectando a otras aves y también a las personas. El caso no debe ser visto solo como una escena inusual en los muelles, sino como una señal de los efectos que el calentamiento del mar puede generar sobre la cadena alimenticia. El reto para las autoridades será reforzar la vigilancia, orientar a la población y evitar que la respuesta llegue tarde, cuando el impacto sobre la fauna marina ya sea más difícil de controlar.