La búsqueda de los tres montañistas peruanos desaparecidos en el nevado Huascarán ingresó a una fase crítica. Ante la falta de resultados, sus familiares pidieron a las autoridades gestionar el apoyo de equipos internacionales especializados en rescate de alta montaña, con el objetivo de ampliar las posibilidades de localización en una de las zonas más complejas de la Cordillera Blanca. Mientras brigadas del Socorro Andino y otros grupos especializados mantienen las operaciones en el macizo, los familiares insisten en que la incorporación de más personal, tecnología y medios aéreos podría marcar la diferencia. La altitud, las bajas temperaturas y las características del terreno dificultan el avance de los equipos de rescate y reducen los márgenes de respuesta. La emergencia también reabre el debate sobre la capacidad operativa del país para atender accidentes en escenarios de alta montaña. ¿Cuenta el Perú con los recursos suficientes para enfrentar este tipo de emergencias o es necesario activar mecanismos de cooperación internacional con mayor rapidez cuando la vida de personas está en riesgo? Por ahora, las labores de búsqueda continúan sin interrupciones, mientras familiares y rescatistas mantienen la esperanza de hallar a los montañistas. El desenlace del operativo también servirá para evaluar la respuesta institucional frente a una de las emergencias más complejas registradas este año en la Cordillera Blanca.