Un sismo de magnitud 5.1 remeció la región Junín la noche del sábado 18 de julio, con epicentro a siete kilómetros al sur de Chupaca y una profundidad de 24 kilómetros, según el reporte del Instituto Geofísico del Perú citado por La Lupa. El movimiento ocurrió a las 9:24 p. m. y fue seguido por una réplica de magnitud 3.7 cerca de la zona afectada. La emergencia golpeó con mayor fuerza al anexo de Pumpunya, en el distrito de Chongos Bajo, provincia de Chupaca, donde varias viviendas colapsaron o quedaron inhabitables. Hasta la madrugada del domingo, las autoridades reportaron cinco personas fallecidas; sin embargo, el balance continuaba en evaluación mientras brigadas de emergencia recorrían las zonas afectadas. Decenas de familias pasaron la noche en una losa deportiva, expuestas al frío y sin condiciones adecuadas, tras abandonar sus viviendas por temor a nuevos movimientos y por los daños en paredes, techos y estructuras. También se reportaron afectaciones en Chongos Bajo, Chupuro, Viques, Huayucachi y otros sectores del valle del Mantaro, además de cortes de energía en diversas localidades. Policías, bomberos, personal de salud y brigadas de Defensa Civil permanecen desplegados para atender heridos, evaluar daños y coordinar ayuda humanitaria. Más allá de la respuesta inmediata, la emergencia deja una pregunta pendiente: si las familias afectadas recibirán apoyo oportuno y si la reconstrucción incorporará medidas que reduzcan el riesgo ante futuros sismos.